Historia del béisbol domingueño

Por: MBA. Allan Trigueros Vega – Periodista

Colaboración: Dr. Felix Murillo

Prof. Manuel A Bolaños

(Actualizada al año 2000)

 

Siempre he tenido claro la responsabilidad de mi carrera, pero nunca imaginé que algún día fuera a ser tan grande, como para tener que plasmar en un escrito la historia de una institución tan importante como la Asociación de Béisbol de Santo Domingo de Heredia; por eso no puedo más que aferrarme a mis recuerdos y a los de muchas de las personas que vivieron conmigo esos momentos; gracias por esta oportunidad.

“Desde las antiguas Grecia y Roma el deporte es el vínculo de amistad entre los pueblos. Entonces, hagamos de este bello lugar un oasis para la salud física y mental de nuestros pobladores, sin perder de vista jamás los valores del espíritu y la ética, ni entre nosotros mismos, ni para nuestros opositores en el campo deportivo” Presb. Antonio Sobrino (qDg).

 

LA HISTORIA

Cuando el sol brillaba en lo más alto, allá en una tarde a finales de Octubre de 1975 y cientos de niños blanquisucios corrían con sus bultos de cuero, tras el estruendo del timbre liberador de la Escuela Félix Arcadio Montero, era clásico escuchar: “nos vemos a la una, en la esquina del Acapulco”.

La cita, cumplida de manera rigurosa, por una veintena de niños, tenía un fin claro, jugar “bate”.

Sin darnos cuenta de mano en mano aparecía una bola de tenis, cuando no, alguien hacía una de papel y por supuesto un palo de escoba, el cual mucha falta le hizo a más de una madre, pues para alguna de ellas sería imposible barrer esa tarde en su casa.

Lo importante era que la mejenga estaba por empezar.

¿Quién se rifa? Usted…dele usted. No, no, no, yo, no… Bueno, yo le doy.

Después de una salomónica repartición, todo estaba listo para que comenzaran a jugar; y digo comenzaran porque en eso de repartir nunca tuve suerte y la mayoría de las veces, me tocaba jugar en la banca: de observador; pero como Dios sabe lo que hace, creo que quería que contemplara bien para recordarlo 25 años después.

El olor a café del patio de beneficio, ya anunciaba nuestra pronta salida de clases y nuestro profundo cariño a ese juego, que llamaba la atención de muchos, acostumbrados a ver a los niños pateando un balón.

Fue una tarde de Noviembre que nunca imaginó la gestación que observaría, cuando todo inició. Lo recuerdo como si fuera ayer, bajó de su auto un hombre alto, más fibroso que flaco, con una nariz que invitaba a los niños, en su afán por poner apodos, a una nueva creación. El diálogo, afloró inmediatamente pues su presencia en nuestro estadio de los Rojos de Cincinatti, detuvo el partido, la pregunta fue directa “Hola!, ¿Cómo les va? ¿Les gustaría formar un equipo y jugar el campeonato nacional (de béisbol)?, he pasado en cuatro oportunidades y siempre los veo jugando”. La repuesta era lógica, “sí claro”, un poco confundidos.

Acto seguido, el gigantesco personaje, se presentó… “Yo soy el doctor Félix Murillo y juego béisbol en la primera división”, el silencio fue sepulcral y los ojos de los enanos, como luego nos llamaría, reflejaron el asombro.

“Vengan les voy a enseñar un bate de beis profesional”, y de la cajuela de su Datsun verde, salió una tronca de árbol, setenta veces más grande que nuestro palo de escoba, color negro N.33, muchos quisieron usarlo; pero no lo podían ni levantar. “Las manos no se colocan así”, con esta frase comenzó una jornada de enseñanza, que hasta la fecha a sido heredada a miles de personas, quienes han llorado, reído, sangrado, y revuelto todos sus sentimientos entre el zacate y la arena, aferrados a un guante, una bola y un bate.

“En este punto debo reconocer que para mí fue un reto hacer este equipo, pues nunca antes había entrenado jugadores, menos niños, entonces no me queda más remedio que empezar a estudiar los libros de béisbol que tenía en la biblioteca y a comprar revistas y otros sobre este tema y me inicié en la fisiología y biomecánica del deporte”, agregó el Doctor.

Para el galeno, el encuentro con aquellos Joe Morgan, David Concepción, Pete Rose, como nos hacíamos llamar, puesto que la Serie Mundial recién había terminado y se tuvo la oportunidad de mirarla por televisión, fue impresionante, como lo cuenta el propio Murillo:

“Llegué a la clínica del Seguro y me fui para donde doña Josefina (Vega), para contarle, y se ilusionó mucho; pero yo recuerdo que le dije que el problema es que el beis era un deporte muy caro. Todavía me acuerdo que ella me dijo que iba a llamar a las mamás de esos chiquillos, y ya ve, ellas fueron las que dieron los primeros pasos, con rifas y que sé yo qué más; así consiguieron los primeros fondos”.

Murillo, recalcó que en el dispensario se empezaron a reunir las madres, un poco confundidas, pues sus hijos les pedían víveres, para rifar canastas.

 

“Llegaron:

Josefina Vega

Doña Emilette Morales

Bertalia Argüello (qDg)

Elia Morales

María Elena Bolaños

Alice Solano

Mirania Zamora

Midey Barquero

 

Ellas hicieron el ala femenina, luego llegaron muchas otras, como doña Nuria Fonseca, Gerardina Hernández, Alicia Azofeifa, son varias y no las podría nombrar a todas, pero les quiero rendir un homenaje a todas las que se han sacrificado tanto y siguen haciéndolo, en aquellas épocas con ferias, rifas, ventas de gallos de salchichón, refrescos, hoy día en muchas otras cosas; sin ese impresionante esfuerzo nunca habríamos hecho nada, fíjese que por el empuje de ellas, llegaron los padres. ¡Gracias de todo corazón!.”, enfatizó Murillo.

El primer equipo

El 11 de mayo de 1976, se envió, a la federación Costarricense de Béisbol, la primera lista de jugadores y directivos para su acreditación, ellos eran:

JUGADORES:

Herbert Benavides Bolaños

Héctor Zamora Cantillano

Nelson Rodolfo Trigueros Vega

Agustín Salas Quesada

Mario Cruz Azofeifa

Alexánder Alvarez Argüello

José Luis Salas Sarkis

Rodolfo Chacón Solano

Franklin Alpízar Morales

Alfredo Zamora Cantillano

Erick Gamboa Morales

Mauricio Alpízar Morales

José Carlos Chacón Solano

Luis Alberto Benavides Barquero.

No aparece Juan Diego Sanabria Zamora, quien puede verse en algunas fotos con el uniforme del equipo, pues por escasos días sobrepaso la edad; sin embargo asistió prácticamente a todos los juegos colaborando en todo y el año siguiente, sí puedo integrarse de lleno al equipo.

También hay que recordar jugadores como Fernando Enrique Palma Vargas, que hasta que este grupo llegó a Juvenil en 1978, pudo jugar con ellos.

DIRECTIVOS:

Julio Zamora Villalobos Presidente

Herbert Benavides Argüello (QdDg) Fiscal

José Joaquín Alvarez Argüello Tesorero

Fernando Gamboa Palma Secretario

Vidal Trigueros Zárate Vocal

Franklin Alpízar Montero Vocal

Freddy Benavides Argüello Vocal

Podría faltar alguno.

Los colores del uniforme

Una de las tantas preguntas que los domingueños, siempre se hacen es: ¿Porqué el uniforme rojo y amarillo? , ¿Será por el Club Sport Herediano?, se preguntaron muchos.

La respuesta radica en la terrible necesidad de hacer muchos pantalones y no contar más que con un poquito de dinero y los ahorros del propio doctor, quien en no pocas oportunidades lo invirtió, en nosotros.

“El 10 de mayo de 1976 fui al Centro Sport a hacer el pedido de uniforme, que era pantalón rojo, medias amarillas, gorra roja, camisa amarilla con letrero que decía Santo Domingo al frente y tres ribetes rojos en las mangas, el 21 de mayo me los entregaron, además compré una mascarilla y un peto, las espinillera y el guante de receptor los obsequió la Dirección General de Deportes”, comentó Murillo.

El año siguiente hubo tres equipos y la misión imposible le tocó a algunas madres, ante la negativa de los padres por lo caro que era, quienes después de múltiples visitas a tiendas, sólo encontraron al alcance económico, tela de color rojo; obviamente, el color propicio para convinarlo era el amarillo, en fin todo se prestó para que fuera así.

“Cuando tuvimos tres equipos, no se podía pagar por la elaboración de los pantalones, así que compramos unos rollos de tela de army, sacamos unos machotes que nos los hizo la señora Zaida Villegas Cruz, quien corto la tela y las mamás los cocían, ¡eran muy feos, parecían bolsas de chorrear café; pero los hicimos!”; para distinguirlos se colocaron hiladillas de diferente color a los lados del pantalón: Mosco N.1 Blancas, Mosco N.2 Azules (categoría B), Infantil Amarillas.”, agregó sonriente el Dr., y así se comenzó el campeonato 1977.

Las segundas camisas las confeccionó Reyco y se usaron durante 9 años.

Murillo resumió todos los esfuerzos hechos para tener uniformes, al recordar las lágrimas de Herbert Benavides, padre, cuando la empresa pastas Vigui, obsequió un juego de uniformes, el primero que no había costado un mundo confeccionarlo.

Agregó que nunca imaginó el alcance de esa obra, hasta que un día que observó con detenimiento las canchas de béisbol de la Sabana vio que desde la juvenil hasta la de minimosco, todo estaba teñido rojiamarillo, cerca de 100 niños y jóvenes practicando ese deporte. “Claro con esos colores era difícil que se perdieran, con una mirada y ya los encontrábamos para subirlos, hechos una pelota, en los carros, porque la verdad eran tantos, que inclusive muchos años después hasta un bus salía a las 7 de la mañana para la Sabana , con todos los jugadores y la gente que quería ir”.

Nuestros primeros títulos

De la escuela de béisbol salieron los primeros mini moscos o preparatoria, edades de 8 a 10 años, por lo que participamos en el campeonato de 1978 con tres equipos: Infantil, Mosco y mini mosco.

Los campeonatos fueron fuertes y en el campeonato de copa, antes del nacional, el mosco logró obtener el título, sin embargo, en el nacional ocupó el segundo lugar, el equipo infantil fue superado sólo por La Salle que fue el campeón, así que se obtuvo un segundo lugar el mini mosco, aunque no se realizó el torneo como campeonato nacional, se impuso de manera increíblemente fácil a sus oponentes perdiendo sólo dos juegos, siendo un verdadero campeón de esa categoría.

Así que este año fue muy bueno en el aspecto deportivo, también se dio un gran paso al lograr alquilar un local al costado sur de la Casa Cural y convertirlo en la Sede del Club.

Además se compró una máquina lanza bolas para mejorar el bateo y fildeo de los jugadores.

En diciembre se inició la enseñanza a los nuevos jugadores y continuó durante enero y febrero de 1979, en ella tuvo una gran labor el joven Alexánder Alvarez Argüello.

En mayo de 1979, se inscribieron cinco equipos para jugar en el campeonato:

Juvenil, infantil, mosco no.1, mosco no.2 y preparatoria.

Este año, si bien es cierto que tuvimos el mayor número de equipos no logramos buenos puestos en el campeonato, sólo el mosco No.1 logró el sub-campeonato; sin embargo, fue el año más falto de entrenamiento para los equipos pues por estar la mayoría de los integrantes en los colegios, en las tardes fue imposible usarlas para entrenar, razón por la que se pensó en iluminar la cancha.

Se estaba en eso cuando el Comité de Deportes de la localidad dispuso nivelar y enzacatar toda la cancha de deportes, cosa buena pero que de momento nos dificultó aún más el entrenar.

Durante 1979 ayudaron en la parte técnica los señores:

Trinidad Vallejos

Adolfo Alizaga

Julio Zamora V.

Juan Barahona

Remberto Bolaños

Johnny Heitmann

Alvaro Sánchez

Franklin Alpízar

Efraín Arias (qdg).

 

No obstante, todo lo que se nos presentó, creo es el mejor año en esperanza, pues el Comité de Deportes aprobó el plan presentado y diseñado por la Dirección General de Educación Física y Deportes para el complejo deportivo de la localidad, incluyendo en el mismo una cancha de béisbol mayor con graderías y de dimensiones óptimas, incluso lograron una partida específica, para invertirlos en esta cancha.

Durante los días finales de diciembre de 1979, se logró agrupar algunos niños en el centro de Santo Domingo y en Santa Rosa, empezando a entrenar en una forma muy difícil y de la siguiente manera:

Los del centro, en un espacio lleno de huecos y zacate que está al costado noroeste del polideportivo y bajo una polvorea pues los tractores y otro equipo trabajaba nivelando la futura cancha de béisbol, así que el entrenamiento que realizaron fue muy poco, lo que pudo enseñárseles estuvo a cargo de los jugadores Herbert Benavides y Luis Benavides.

En Santa Rosa tenían la cancha de deportes sin usar y no permitían que practicaran por lo que tuvo que hacerse al principio en el costado sur de la iglesia en unas condiciones totalmente alejadas de regulares, sin embargo, al final se pudo entrenar en la plaza de deportes y bajo la dirección de jugador José Chacón.

De aquí salieron los integrantes del equipo de preparatoria, el cual no tuvo un buen desempeño puesto que no podían entrenar como era debido.

En enero y febrero de 1980, se realizó en nuestra sede un curso para promotores de béisbol que fue impartido por Seiyum Yamaguchi y Harry Fernández personeros de la Dirección General de Deportes.

Este curso dio sus frutos, pues formaron los entrenadores de los equipos de este año, por ejemplo, Herbert León que se encargó de la preparatoria y Conrad Chacón que se hizo cargo del Mosco B.

La participación en 1980, fue buena, el juvenil empezó muy mal pero, clasificó segundo en la ronda final, siendo sólo superado por la Universidad Nacional que fue el campeón.

El Infantil logró clasificar en el tercer lugar, el mosco A., perdió sólo dos juegos en cada ronda, el de mosco B, ganó invicto la primera ronda y en la segunda perdió con San Francisco de Dos Ríos un juego, por lo que tuvo que disputar el campeonato en una serie de tres juegos, sin embargo, en sólo dos juegos logró el primer campeonato para Santo Domingo en el béisbol menor; aquí pienso que es bueno relatar que el primer juego de la serie final lo ganaron por 8 a 5 lanzando Ulrich Gronemeyer Karaki, y conectó una cuadrangular Alonso Bolaños, el juego se efectuó en la cancha de la Sabana que se orienta hacia el Colegio La Salle.

El segundo encuentro se llevó a cabo en San Francisco de Dos Ríos y ahí volvieron a ganar 13 x 3, demostrando su clase, Ulrich lanzando y Alonso bateando de Hit en 5 turnos seguidos. Los nombres de algunos de los jugadores de este equipo campeón Mosco B de 1980 son los siguientes:

1.- Ulrich Gronemeyer Karaki

2.- Alonso Bolaños Barrantes

3.- Carlos Fonseca Fonseca

4.- Carlos Zamora Cantillano

5.- Marco Hidalgo Zamora

6.- Alexánder Alvarado Astúa

7.- Randall Duval Bolaños

8.- Juan Carlos Chaves Azofeifa

9.- Jorge Arturo Arias Quirós

10.- José Frutos

11.- Alexánder

12.- Alvaro Sánchez

13.- Julio Alvarado

 

Luego del juego de ese domingo 7 de noviembre se efectuó un desfile por las principales calles de Santo Domingo y se festejó en el Club ese triunfo.

Gran parte de este resultado final se le debe a Don Carlos Cruz quien colaboró llevando a los niños todos los días a la Sabana , esto en las tardes lloviera o no, cosa que fue determinante para levantarse de una derrota y luego obtener los resultados favorables.

El mosco A, quedó empatado en el segundo lugar, de la segunda ronda con el Jeans Cordobés y el Coca Cola, razón por la que tuvo que jugar contra estos dos equipos a los que venció, pasando entonces a la disputa del Campeonato con el Toyota y el Coca Cola.

El primer juego fue contra Coca Cola y lo vencieron por 12 a 4, luego se realizó el juego contra el Toyota (que le había ganado al Coca Cola por no presentación) el lunes 8 de diciembre de 1980, a las 9:00 a.m., en la cancha No.1 de la Sabana , el resultado fue 12 a 4 favorable a Santo Domingo ganando de esta manera el Campeonato de la categoría mosco A, a este juego lo lanzó José Chacón S., y el receptor fue Luis Benavides B, algunos de los jugadores son los siguientes:

1.- Omar Bolaños

2.- Luis Hernández Albertazzi

3.- Raúl Fonseca Fonseca

4.- Allan Trigueros Vega

5.- Henry Benavides Barquero

6.- Efraín Arias Quirós

7.- Rolando Chaves Coto.

8.- Alonso Barquero

9.- Roberto Murillo Toone.

10- Luis Benavides Barquero

11- José Chacón S.

 

Refiriéndose al juego final hay que destacar el gran lanzamiento de “Josito” sólo permitió 5 hit, pero él conectó 3 hit, además conectaron cuadrangulares importantes y consecutivos Luis Hernández y Rolando Chaves.

También el doble play realizado de Allan Trigueros a Henry “Coco” Benavides y a Luis Hernández para finalizar el juego, fue increíble y un broche de oro para esa memorable actuación.

Se me quedaba sin mencionar la preparatoria, la cual no pudo ganar muchos juegos por condiciones muy especiales, pues para la preparación, no se tenía un terreno óptimo cuando ellos empezaron a entrenar en el verano, además su edad era inferior a la mayoría de los participantes cosa que se apreciaba sobre todo al jugar contra ciertos equipos.

También en los días 6, 7 y 8 de diciembre de 1980, se realizaron los quintos juegos nacionales en Grecia y participamos por primera vez con un equipo que básicamente era el siguiente:

 

Franklin Alpízar Morales

José Pablo Ramírez Chacón

Javier Vargas Hernández

Mario Cruz Azofeifa

Nelson Trigueros Vega

Herbert Benavides Bolaños

Andrés Vargas Hernández

Rolando Ocampo

Walter Chacón Cortés

Alexánder Alvarez Argüello

Alvaro Padilla

 

De ahí se trajo un tercer lugar o sea, la Medalla de Bronce que fue merecida y ganada contra Puntarenas.

Ese día los cuadros domingueños, dieron de que hablar, pues con el equipo más joven, en momentos en los que se celebraba el triunfo del mosco A; Javier Rojas por Radio Columbia anunciaba que tras ir empatados, con Puntarenas, en extra inning, Alexánder Álvarez, conectó un jonrón, el cual le dio la primera medalla de bronce al cantón, en esa disciplina.

El primer juego se ganó 5 a 4 a San José, el segundo se perdió 7 a 5 con los Chiles, tercero se ganó por no presentación de Paraíso y el final fue el ya mencionado contra Puntarenas; fue una magnífica experiencia para esos muchachos tan jóvenes y gran esperanza para el futuro.

En enero y febrero de 1981, se iniciaron los preparativos de los equipos con especialidad en niños menores de 10 años, en los restos que nos dejaron de lo que fue un mes antes un lindo terreno, todo sembrado de zacate, sin embargo, nos quedaba a un paso del Club y fue más fácil que el año anterior.

Motivos especiales como fue la variación a última hora de la edad en que se podría inscribir un jugador pues el corte era al último de febrero y se adelantó al 1 de enero nos debilitó los equipos mosco A, e infantil, los que no lograron clasificar para disputar las finales, sin embargo, no hicieron un papel malo quedando ambos equipos en el cuarto lugar.

La preparatoria tiene una linda historia, su primer juego que fue amistoso una semana antes del inicio del campeonato y perdió con el similar de la ciudadela José María Zeledón por un 20 a 1, esto hizo que pensara más en ellos y se entrenó fuerte, la primera ronda quedamos mal pero luego ganamos la segunda en forma invicta y perdimos el juego número doce, con esta actuación fuimos a la gran final, donde no se nos permitió aún siendo home club jugar en nuestra cancha, cosa que considero que fue para hacernos más difícil ganar el campeonato.

No obstante eso, se prepararon 22 días seguidos durante las mañanas con el señor Leo Rodríguez Cobra de origen panameño y luego, en la tarde conmigo, donde se afinó mente, lanzamiento y bateo, los frutos no se hicieron esperar y el primer juego contra Alfombras Gardinen o Braseos que venía de ganarle al otro clasificado, “Piratas”, por 9 a 2 y si nos ganaba era campeón, pero el marcador fue 9 por 1 a nuestro favor lanzando Robert Alpízar 3 episodios y Andy Zúñiga el último.

En estos juegos contamos en la Sabana cancha No.4, con la ayuda de las niñas porristas que dirigía Karol Zúñiga, las cuales dieron la nota sobresaliente.

El domingo 15 de noviembre a las 9:00 a.m., se jugó contra los piratas y el marcador fue 8 a 5 ganando nosotros y con ello el campeonato, luego se hizo el desfile por Santo Domingo y luego, por invitación, se fue a comer a la casa de don Eddie Sime.

Los integrantes de esa preparatoria fueron:

Robert Alpízar Morales

Andy Zúñiga González

John Murillo Toone

Francisco Montero Fernández

Jorge Frutos Núñez

Alonso Rivera Barrantes

Mauricio Segura Loría

Róger Ramírez Sánchez

Randall López González

Rafael Sayagués Argüello

Omar Benavides Astúa

Mauricio Boraschi Hernández

Marco Vargas Villalobos

Eduardo Sime Barrantes

Manuel Rodríguez Argüello

El mosco B, que venía entrenando igual que la preparatoria siguió ese ritmo y fue a pelear para clasificar de primero en la serie extra de la segunda ronda contra los equipos de San Francisco y Jeans Cordobés, el primer juego fue entre estos dos equipos y gano San Francisco con lo que quedamos en desventaja porque teníamos que ganar los dos juegos, ya que si perdíamos contra San Francisco, ellos ganaban el campeonato pues habían clasificado de primeros en la primera ronda.

El domingo 29 de noviembre se jugó el partido y nos ganó San Francisco por marcador de 7 x 0, creo que esto le sirvió de experiencia a los nuestros, porque llegaron a jugar muy nerviosos.

Después de este domingo triste vino el día 6 de diciembre, el cual encontró al juvenil de Santo Domingo jugando por el campeonato de 3 juegos a ganar con la Universidad de Heredia, equipo que ganó la segunda ronda de clasificación, razón por la que adquirió el derecho de disputar el campeonato con el clasificado de la primera que fue Santo Domingo.

El juego fue en la Sabana a las 9:00 a.m., se peleó duro por ganarlo y se logró con marcador 9 x 8, se recuerda la atrapada final de Walter Rodríguez, prácticamente arrecostado a los pinos que marcaban la línea de jonrón y a guante vuelto saca el último out del partido.

El sábado 12 de diciembre de 1981 a las 9:00 a.m., y en el recién remodelado Parque Antonio Escarré, se realizó el segundo juego, el marcador fue un contundente 13 x 0 ganado por Santo Domingo en sólo 7 episodios, pues se aplicó la regla del nocaut, aquí se destacó la gran labor del lanzador Julio Urbina quien sólo permitió un Hit (doble de Oviedo).

Además contó con un gran respaldo en el fildeo y en bateo, un especial de Nelson Trigueros, Mario Azofeifa y Rolando Ocampo. Como dato interesante es que el público de Santo Domingo asistió en gran cantidad. Luego se realizó el desfile por las calles de Santo Domingo y durante la noche en nuestro club, se les obsequió con una comida.

 

Los integrantes del equipo fueron:

1.- Herbert Benavides

2.- Nelson Trigueros Vega

3.- Andrés Vargas H.

4.- Javier Vargas H.

5.- Mario Cruz A.

6.- Franklin Alpízar M.

7.- Mario Azofeifa

8.- Rolando Ocampo

9.- José Luis Salas

10.- Walter Chaves Cortés

11.- Alfonso Jiménez

12.- Juan Ramón (Pocho)

13.- Jorge Ramírez (Coco)

14.- Agustín Salas Quesada

15.- Germán Azofeifa V.

16.- Julio Urbina V.

 

Cabe destacar también que el manager a partir de la segunda ronda fue Francisco Urbina Lagresse, quien hizo muy bien las cosas.

El día 5 de enero y hasta el 13 de enero de 1982, se entrenó durante las tardes en la Sabana con el objeto de participar en los Juegos Nacionales a realizarse del 15 al 17 de enero en Limón.

La partida fue el 14 en el tren y se albergaron en la “Villa” del Colegio de Limón situado aproximadamente a 900 metros al Norte de la entrada al Parque de Béisbol.

 

El día 15 jugamos a las 8:00 a.m., contra Moravia y ganamos 24 x 0.

En este juego nuestro lanzador, Julio Urbina puso en el home 9 strikes consecutivos para sacar el episodio primero, luego lanzó Juan Carlos Chichilla.

Hubo cuadrangulares de Javier Vargas y Franklin Vargas.

El 16 le ganamos a Puntarenas 9 x 0 con otro no Hit, en este caso lanzó Franklin quien además conectó cuadrangular, esto fue a las 8:00 a.m.

A las 12 m .d. jugamos contra Limón y ganamos 7 x 4 con gran lanzamiento de Julio y cuadrangular de Franklin, con esto quedamos listos para jugar la final, al día siguiente correspondiéndole al cuadro de Limón disputar el oro con nosotros.

El primer juego fue a las 10:40 a.m., y perdimos por 14 a 4, el segundo se realizó a las 12:30 a.m., y nos volvieron a ganar 18 x 3, realmente nuestros lanzadores se agotaron y a eso se debió la derrota, sin embargo, conectaron cuadrangulares Alpízar (su No. 4) y Urbina. Fue una experiencia fue muy buena y hermoso.

Sigue el camino de los campeonatos de Liga Menor y Mayor de 1982.

Por fin tendremos una primera división se contó con algunos jugadores de experiencia que nos dieron un balance con los juveniles que subirán a la primera división, estos son:

El viernes 28 de marzo de 1982, inscribimos a la ya Asociación Deportiva Domingueña, en el Campeonato Nacional de Primera División.

La nómina fue la siguiente:

Nelson Trigueros Vega

Rodolfo Barboza Mata

Víctor Hugo Bonilla Granados

Jorge Villaseñor Brenes

César León Vargas

Juan Diego Sanabria Zamora

Herbert Benavides Bolaños

Fernando Salas Sarkis

Juan Carlos Chinchilla Córdoba

José Pablo Ramírez Chacón

Héctor Zamora Cantillano

Mario Cruz Azofeifa

Federico Salas Sarkis

Germán Azofeifa Vargas

Fabián Volio Echeverría

Malik Alemán Solano

Mario Guzmán García

Félix Murillo Morales

Ese mismo viernes se entregó el uniforme y el día sábado 29 de marzo de 1982, a la 1:00 p.m., se realizó el desfile de inauguración del campeonato Mayor y el Menor.

El día domingo 30 de marzo de 1982, se efectuó un doble juego contra la U.N .A., perdiendo el primer juego 11 por 5, conectó Home run Jorge Villaseñor, el segundo juego lo perdimos 10-6.

Fue un día triste pues de los siete equipos de la asociación jugaron y sólo la preparatoria obtuvo un empate a 6 carreras con el Mac Donald y el mosco B° 1 se impuso por no prestación del rival.

Este año el joven José Chacón dejó nuestra organización, pasando a jugar con el infantil del Coca Cola, el sábado 1 y domingo 2 de mayo, serán de un recuerdo grande pues los 6 equipos de Liga Menor ganaron sus compromisos y fue la primera vez que en nuestro país una organización logra esa marca.

También en esas fechas se realizó una feria en la cancha de béisbol que está frente a la basílica, teniendo buen éxito y el dinero recaudado ayudó a pagar los uniformes de la Primera División , de la cual es bueno decir, que sus resultados no fueron satisfactorios, pues se ha tenido que luchar contra equipos más fuertes y los jóvenes están apenas adquiriendo madurez, destacándose en el bateo Nelson Trigueros y Héctor Zamora que en el jardín central ha realizado atrapadas increíbles.

En el mes de junio clasificó la preparatoria en el grupo de equipos en que estaba, lo hizo en forma invicta, sin embargo perdió el juego para disputar 1° y 2° lugar contra el ganador del otro grupo, este partido lo perdió en el último episodio debido a bases por bolas.

El mosco B-1 clasificó también en el grupo de ellos y perdió el juego contra el ganador de la otra ronda.

El mosco A estuvo a un paso de clasificar para la final, pero perdió el último juego después de ir ganando 9 x 1.

El infantil se recuperó bastante y ya pelea más, inclusive le quitó el invicto que tenía el equipo “Copa” y por nocaut.

El juvenil empezó muy mal perdiendo los tres primeros juegos pero ahora al final de la primera ronda se clasificó de primero.

El campeonato de Primera División se acortó de 60 a 45 y luego a 30 juegos, por falta de luz en el parque y lo caro de las bolas, sin embargo, los jóvenes no han aprovechado esta oportunidad de jugar en primera división, tal y como pueden hacerlo, inclusive han faltado a los juegos y tan es así, que en uno de los juegos me tuve que incluirme en la alineación para completar los 9 jugadores.

Todavía a julio de 1982, no hemos realizado ni un solo juego en Santo Domingo, pues la cancha del fútbol sigue cerrada, pero el zacate del Diamante del Polideportivo ya se sembró y esperamos que con esto podamos levantar el nivel para 1983.

En setiembre 27 de 1982, se inició la serie final de la categoría preparatoria, perdimos con San francisco 9 x 0, luego el 3 de octubre, perdimos contra Piratas 5 x 0, con lo que quedamos fuera en la lucha por el campeonato. Pareciera que el Parque Escarré no es muy bien digerido por los jóvenes domingüeños.

El mosco A y el infantil no clasificaron para la final, pues fueron derrotados por 1 carrera cada uno, razón por lo que no ocuparon los primeros lugares.

El juvenil volvió a empezar mal y aunque mejoró no pudo ganar las dos rondas.

El mosco B-2 se retiró del campeonato y es la primera vez que eso ocurre en nuestra organización, pero debe de recordarse la abnegación del manager Abel López que llegó hasta lo último, para mantener el equipo.

El mosco B-1 perdió sólo 4 juegos en todo el año y sin embargo, quedó empatado en el segundo lugar.

El juvenil jugó la final con canal 13 y tenía un juego perdido 6 x 5, siendo las 6 carreras sucias, y uno ganado 4 x 0, pero por apelación de Santo Domingo por mala inscripción de un jugador contrario se adjudicó el cetro de esa categoría.

En diciembre se logró el pase a Pérez Zeledón a los Juegos Nacionales al derrotar a Guadalupe 6 x 1 y 15 x 5 en las canchas de la Sabana.

Tal vez la falta de cancha dónde entrenar, fue el factor que perjudicó muchísimo el desempeño de todas las categorías de béisbol de Santo Domingo.

También en este mes se inició el Campeonato de Béisbol Mayor de 1984, jugamos contra el Canal 13 y ganamos 3 x 1, ganó Franklin Alpízar, luego perdimos con CEQSA 3 x 1 y con Air Florida 8 x 5, aquí se suspendió el campeonato para iniciarlo el 8 de enero de 1983 con doble juego en Limón.

 

Algunos de los jugadores de la primera son:

Jorge Villaseñor Brenes

Mario Cruz Azofeifa

Mario Guzmán García

Nelson Trigueros Vega

Juan José Munguía Munguía

Herbert Benavides Bolaños

Fernando Salas Sarkis

Germán Azofeifa Vargas

Federico Salas Sarkis

Juan Pablo Ramírez Chacón

Fabián Volio Echeverría

Héctor Zamora Cantillano

Félix E. Murillo Morales

 

Este año volvió a jugar con Santo Domingo el joven José Chacón, cosa que es importante porque es uno de los jugadores del primer equipo que se hizo y participó en la liga menor de béisbol.

También Julio Urbina quiso regresar pero no se lo permitieron los directores del equipo de la U.N .A..

Una nota importante es que el 22 de enero de 1983, en Pérez Zeledón logramos la Medalla de Oro en forma invicta, derrotamos en su orden a Puntarenas, Los Chiles y Limón dos veces, primero 6 x 5 y luego 7 x 6 este último juego fue de 10 episodios y se ganó con carrera de José Chacón en pisa y corre ante elevado de Javier Vargas, Mauricio Alpízar fue el ganador del juego el cual lo inició su hermano Franklin, quien en dejó la goma en el segundo episodio.

 

Para que se les recuerde, dejó constancia de la alineación.

 

1.- Luis Benavides B. 4

2.- José Luis Salas S. 9

3.- José Chacón S. 7

4.- Franklin Alpízar M. 1

5.- Rolando Ocampo B. 8

6.- Javier Vargas H. 2

7.- Mario Azofeifa A. 6

8.- Mauricio Alpízar 5

9.- Alfredo Zamora 3

 

Además de lo impactante de este juego quiero, pues fue algo que nos hizo disfrutar del encuentro, recordar cuando don Mario Azofeifa, con un par de muñequitos negros, mantuvo con su “macua”, sobre las almohadillas y el home play, las sonrisas del público y la angustia de los limonenses; sin olvidar el apoyo de toda la afición de Belén, ya que con nuestro triunfo le ganaron los Juegos Deportivos Nacionales a la provincia de Limón.

Luego de esta victoria hay un gran entusiasmo por el polideportivo y se han empeñado en terminar la cancha de Béisbol el “Macho” González y el Profesor Manuel Antonio Bolaños, ambos nos ayudaron mucho en Pérez Zeledón.

Sin embargo, el 26 de febrero de 1983, estoy preocupado, la Escuela de Béisbol no trabaja como debería ser y creo que es por negligencia de los que dirigen nuestro club, pienso que esto es así porque en octubre no se entregaron las hojas de la inscripción para la Escuela de Béisbol, pues aunque decían que todo estaba listo, no era cierto, porque a estas alturas habían listas con los jugadores de cada categoría tal y como siempre se había realizado.

El 16 de marzo de 1983, presentó fu renuncia como entrenador y jugador de la Primera División , el Dr. Félix Murillo, “no quería seguir soportando la negligencia de algunos directivos y jugadores y sobre todo porque nombraron a un entrenador, que por razones especiales no recomendé. En esta época fue cuando creo que empezó a caminar mal la Asociación , no por lo que hicieron con mi persona, sino por otras razones que derivaron de la apertura de la cancha de Béisbol en el polideportivo en contra de los deseos de la Municipalidad , la que dicho sea, ni se apersonó a ese acto”.

En la inauguración de esa cancha el mosco B le ganó a los Piratas y el juvenil hizo lo mismo con el de la U.N .A.

“Tenía pensado no volver al béisbol pero los juveniles hablaron conmigo y desistí de la idea, actualmente el equipo ocupa el primer lugar del campeonato”.

También han realizado buena labor y van a las finales los de preparatoria y mosco B.

El 1 y 2 de octubre de 1983, se jugó un partido en Santo Domingo contra un equipo de Chiriquí, ganaron el primer juego 5 x 0, pero al día siguiente, perdieron 15 x 1, esto fue en categoría juvenil y algunos de 19 años, conectaron cuadrangulares los hermanos Vargas Hernández.

Pocos días después nos visitaron los jugadores de los Juegos Nacionales del Cantón de Los Chiles, durmieron en el Club y los juegos fueron favorables a nuestra asociación.

El 5 y 13 de noviembre de 1983, se jugaron los encuentros clasificatorios para los Juegos Nacionales contra San José.

El primero fue en Santo Domingo y ganamos 8 x 5, luego en San José en el Escarré ganamos 12 x 1, los dos juegos los ganó José Chacón y además conectó cuadrangular en el segundo juego, también lo hizo Alfredo Zamora.

Todavía el 25 de noviembre de 1983, el juvenil no sabe contra quien jugará la final de ese campeonato, pues el más cercano está a 8 juegos abajo.

El Mosco B, perdió la final contra Mac Donald 1 x 0, contra Piratas 1 x 0, y ganó el último 8 x 0, aquí pasaron cosas que sería mejor dejar pasar mucho tiempo para estar seguro de lo acontecido.

El equipo de Primera División realizó el lunes 28 de noviembre de 1983, su primer encuentro del año y perdió con la U.N .A., 13 x 14, en juego muy disputado.

Algunos de los inscritos al 30 de noviembre son:

 

1- Mario Guzmán

2- José Salas

3- Jorge Villaseñor

4- Juan C. Chinchilla

5- Mario Azofeifa

6- Franklin Alpízar

7- José Pablo Ramírez

8- Nelson Trigueros

9- Andrés Vargas

10- Rolando Ocampo

11- Javier Vargas

12- Héctor Zamora

13- Carlos Miguel A.

14- Federico Salas

15- Félix E. Murillo

 

Es importante decir que el sábado 26 de noviembre los señores Jorge Guido y Jorge Víquez de la empresa de Pastas Alimenticias Vigui a las 11:30 a.m., nos entregaron en su empresa, los uniformes que obsequiaron incluyendo chamarras y equipo de juego, esto es la primera vez que ocurre en nuestra asociación.

En octubre de 1983, el galeno presentó un nuevo modelo de organización para la asociación, el mismo fue aceptado por la Directiva “creo que era el fortalecimiento del béisbol de Santo Domingo”, Murillo.

“En diciembre de 1983, tomé la decisión de poner a jugar en la Primera División a 4 jugadores que podían participar en los juegos nacionales, estos son:

Luis Benavides

Alfredo Zamora

Jorge Azofeifa

José Chacón.

Esto lo hice como director de la Comisión Técnica de la Asociación y basándome entre otras cosas en que:

1.- Los necesitaba en la primera.

2.- Los Juegos Nacionales no son tan importantes como el campeonato de Primera División.

3.- Es la primera vez que debemos quedarle bien a un patrocinador que invirtió muchos miles en la Primera División.

4.- Participamos en las eliminatorias de los Juegos Nacionales sin ayuda de ningún comité de deportes.

5- Debido al pobre rendimiento de la mayoría de los que están inscritos en la primera, pues ya teníamos 7 juegos consecutivos perdidos.

Esto debilitó al equipo de los Juegos Nacionales, sin embargo, a estos Juegos siempre los he visto como un peldaño o una meta de un objetivo deportivo y jamás como lo máximo del deporte costarricense o del béisbol, en este caso particular.

Lo anterior que fue bien visto por muchas personas, sin embargo, hubo directivos que renunciaron a su cargo por la razón de que según ellos yo tenía que pedirle permiso a la Directiva de la Asociación para alinear a esos muchachos en la primera, creo que esto es lo más ilógico pues para eso está el Manager General que es el director de la Comisión Técnica , es decir, quien dicta las normas a seguir en la parte técnica”.

En enero de 1984, asistí a presenciar y a ayudar en los Juegos Nacionales al equipo de béisbol, se perdió el primer juego contra Liberia en 11 episodios, me sorprendió en ese juego la buena calidad de los lanzadores nicaragüenses que inscribió Liberia. Luego se perdió contra Los Chiles y Alajuela, sin embargo, se le ganó a Corredores”.

Luego de estos se jugó la final del Campeonato Juvenil contra Jeans Cordobés, el primer juego lo ganó Santo Domingo y lo lanzó Luis Benavides, el segundo juego se perdió y el tercero se ganó por nocaut volviendo a ganar Benavides en la receptoría estuvo José Chacón.

 

Alma del pueblo

Nunca se podrá olvidar la constante consulta de los domingueños en su afán por aprender el juego, ni las caras largas cuando no había partido en nuestra cancha.

Como olvidar la emoción de la gente apoyada en los despliegues informativos del periódico “ la Nación ”, en las notas de Paco Vargas o del Lic. Jorge Fonseca, máxime cuando se enfrentaban en duelo de picheo “Los zurdos de oro” como se les llamó a Héctor Zamora, por Santo Domingo y Javier Ruiz de la Salle.

Detrás de la malla y después de las banderillas el pueblo estrujado vibraba entre gritos y emociones, destacando el chiflido del famoso copero y su “Copishiii”. Esta era la Fiesta del Cantón de Santo Domingo.

La primera cancha

Los padres y madres tenían en sus espaldas una tarea dura por realizar: la construcción de una cancha con óptimas condiciones para la práctica del deporte, pues al principio la bola corría entre peñones de zacate.

Dentro de las primeras ayudas que se recibieron estuvo la del munícipe de esa época, Carlos Ramírez (Caliche), quien entre otras cosas regaló unos tubos de cañería, en buen estado, pero herrumbrados, en los cuales se quedaron pedazos de niños, tras la ardua tarea de lijarlos.

Con estos tubos se construyó el “back stop”, en la esquina Sureste de la plaza de deportes, frente a la Escuela Félix Arcadio Montero.

“Como olvidar lo que costó la soldada de esas mallas, no ve que los soldadores siempre llegaban tomados o no llegaban”, recordó Julio Zamora, directivo fundador.

Luego de construida la malla vino la preparación del terreno de juego, conseguimos zacates en cospe y lo pusimos en muchos lugares que no lo tenían, especialmente en la infield, sin embargo, el terreno tenía un gran desnivel y era realmente difícil emparejarlo bien, así se llegó al inicio de la segunda ronda del campeonato y los equipos tenían que venir a jugar a Santo Domingo, el primer equipo que lo hizo fue el llamado “Noroeste Azul” quien tenía un magnífico lanzador, Nazario Enríquez, el juego se realizó luego de la bendición de la cancha por parte del Padre Sobrino y el resultado fue una pérdida para los locales por una carrera de diferencia, cabe recordar que en el último episodio con dos out y hombre en tercera base Herbert Benavides conectó tremendo batazo que fue cogido por el jardinero izquierdo visitante, estirándose hacia las banderas y cayendo con la bola en la manilla, fue una gran atrapada.

Después casi todos los juegos los ganamos en nuestra cancha, así terminó el campeonato y comenzaron los nuevos arreglos.

Muchos de los que hoy leen, recuerdan, también, las inmensas montañas de arena y la ardua tarea que fue zarandearlas para construir el diamante.

No obstante, la construcción de la cancha trajo muchos problemas, de hecho, para esos días, no éramos, y hablo de quienes jugábamos beis, muy queridos por algunas maestras de la escuela. En no pocas oportunidades se habló con la directora Emilce Fonseca, para que aceptara el deporte; pero el esfuerzo no tuvo buen puerto.

Los exdirectivos recuerdan que la situación se puso muy tensa, pues el 24 de marzo de 1977 llegó al club, una carta de la Junta de Educación en donde se daba tiempo hasta el 15 de abril para recoger la arena y colocar el zacate.

No obstante, y gracias a la diligencia del Ministro de Educación, de ese entonces, Dr. Fernando Volio Jiménez, (qDg) gran aficionado al deporte y con su hijo Fabio, jugando con nosotros, así como la participación del propio padre Sobrino,de la Dirección General de Educación Física y Deportes, y la Municipalidad de Santo Domingo, todo se soluciono.

Una de las personas más felices con la instalación de la malla fue el presbítero, pues con esto se evitaría que las bolas interrumpieran su almuerzo, tras quebrarle un vidrio, “hasta nos ayudó a jalar mecates para levantar la malla”, explicó el ex directivo, Zamora.

En un principio el querido Padre Sobrino, no tenía una idea positiva del béisbol; pero cuando observaba que a sus misas de domingo, llegaban un ejército de chiquillos vestidos de rojo y amarillo, quienes en sus oraciones hacían evidentes sus deseos de triunfo, todo cambió y era común escucharlo decir: “Invito a los padres de familia para que inscriban a sus hijos en el equipo de béisbol.

El próximo lunes comienzan los cursos de verano. Después de la misa, sigue el partido”, el cual observaba desde la banca de la antigua casa cural, como quien dice desde palco. Además, se le recuerda comentar, en tono jocoso “Como me gusta el color de ese uniforme”, sugiriendo el país que lo vio nacer, España.

El nuevo terreno

Una lucha fuerte dio la Junta Directiva de ese entonces, junto al Dr. Murillo, para conseguir el terreno de la actual cancha de béisbol en el polideportivo, un rostro de felicidad brilló en esas caras cuando se oficializó la distribución del terreno y máxime cuando el médico, mostró los planos de ese sueño de tantos años y que pronto podría ser realidad.

Atentos estuvimos a todo el proceso, recuerdo paso por paso la construcción de esa cancha, y al doctor, pintando las paredes detrás del home, su inauguración fue el 17 de julio de 1983, sus medidas 305 pies por el jardín izquierdo, 340 por el centro y 315 por el derecho.

Estadio “Dr. Felix Murillo Morales”

Por esa imagen narrada anteriormente, y por muchas más, es que todos los que hemos pertenecido a este Club y luego Asociación reconocemos al Dr. Felix Murillo, como el fundador de la gran obra, y en él hacemos homenaje a todos los que ayudan y ayudaron al béisbol domingueño, no importa de donde vengan, lo importante es su legado, y como después de Colón hubo muchos conquistadores, me remito a los hechos históricos que nos permiten reconocer que ese Estadio debe llevar el nombre de la persona que visualizó y desarrolló, la fuente de una vida sana para miles de personas, si esa entrega no es suficiente como para sentirlo más domingueño que muchos de sepa, no se como distinguirlos.

Por eso, atribuyéndome un clamor popular, el Estadio de Béisbol debe ser honrado con el nombre de “Estadio de Béisbol de Santo Domingo de Heredia, Dr. Felix Murillo Morales”.

El Béisbol llega a las damas

No solo el área masculina se vio motivada por este deporte, bajo la batuta de otro gran constructor de hechos a partir de ilusiones, Carlos S oto Johnson, joven jugador, quien ayudara en la formación de los nuevos equipos, se formó un equipo de softbol femenino, el cual participó en el campeonato nacional y por si fuera poco ganó el titulo en 1977, sin olvidar que de aquí salieron varias seleccionadas.

Las mujeres que formaron el equipo fueron:

Roxana Rodríguez, Rita Rodríguez, Nidia Fonseca, Victoria Sanabria,

Padres y entrenadores

Durante 1977 varias fueron las personas que ayudaron en la dirección de estos equipos, entre ellos se pueden citar a:

Carlos Soto Johnson quien también colaboró en la escuela de béisbol.

Remberto Bolaños Cubero

Freddy Benavides Argüello

Franklin Alpízar Montero

Julio Zamora Villalobos

Fernando Gamboa Palma

Vidal Trigueros Zárate

Jorge Fonseca Vargas, que además aprendió a anotar los juegos de béisbol y eso ayudó mucho a nuestros equipos.

En noviembre de 1977 estuvimos a un paso de recibir a una delegación de Caracas, Venezuela, el equipo “Las Cumbres” de categoría pre-infantil, edades de 8 a 10 años, sin embargo, por problemas de transporte y tiempo de algunos de los padres de esos niños, no se pudo cristalizar ese viaje.

En el campo deportivo nuestros equipos se portaron bastante bien clasificando entre los tres primeros en cada categoría.

Llegó diciembre y comenzó la enseñanza de béisbol a nuevos niños, cosa que se prolongó hasta los meses de enero y febrero inclusive, en esta oportunidad contamos con la ayuda de la Universidad Nacional Autónoma, de Heredia, favor que se le debe al Profesor Don Mario Araya, quien envió a Harry Fernández, Pedro Rosales y a los profesores de Educación Física, Cedeño y Delgado.

En enero llegó al país un equipo infantil de Panamá “Armofel” y fue alojado en casas de jugadores de equipos de Santo Domingo, se realizaron varios juegos en la cancha de la localidad lográndose una gran experiencia tanto en el campo deportivo como en el social, incluso lágrimas de unos y otros la noche de partida de los panameños.

 

Personajes del Béisbol

No podría seguir escribiendo, si no hablo de varios personajes importantes y comienzo con una persona que capturó, también, los momentos históricos, alrededor de la pelota chica, les hablo de Tío Fausto, (Fausto León), quien con sus fotografías, ha visto a los niños y niñas convertirse en hombres y mujeres; ya los hijos de ellos, corren en las praderas del jardín central, en donde aún se escucha el eco de la voz de don Fernando Salas, qDg, y su eterna pasión por este deporte, quien junto a su esposa y familia nunca dejaron de ver un partido.

A Juan Barahona, un ex alcohólico, que dejó de beber, cuando lo expulsaron del autobús que llevaba a los niños hacia la Sabana y quien la semana siguiente, llegó sin gota de licor, despidiéndose del vicio, para toda la vida, y convirtiéndose en un consejero y amigo de todos los muchachos.

El siempre directivo, Freddy Benavides y en homenaje a todos los padres que trasladan a sus hijos a los partidos recordamos los viajes en la microbús de José Joaquín Alvarez, y la alegría de ese primer grupo de niños con el armónico canto de “Popotitos”, cantada por Mario Cruz, en el coro de los demás muchachos.

No crea que rescatar esta líneas ha sido sencillo, pues son muchas las personas que ayudaron y ayudan a esta gran institución, se me vienen a la cabeza nombres como el Mario Azofeifa, Javier Vargas, Leoncio Martínez, Bareta, entre muchos otros, por eso de manera general quiero recordarlo a usted que lee estas líneas y siempre participó, no podría escribir el nombre de todos. No obstante, debe saber que entre esta amalgama de tinta y papel está el sentimiento de respeto y admiración por su labor.

Renuncia del Dr Murillo

“En los primeros días de marzo de 1984, me reuní con la Nueva Junta Directiva de la Asociación y les presenté mi renuncia como Manager de la primera División y de todas las actividades del béisbol en Santo Domingo, les pedí que mi trabajo de organización presentado tiempo antes fuera llevado a la realidad, pues era mi experiencia de 10 años puesta en el papel.

También recomendé que siguieran las líneas de buscar hombres sanos y familias unidas por el deporte para que se alejaran de los vicios especialmente el licor, drogas, fumado, etc., y que dieran el ejemplo porque ellos eran la guía de una Institución que promovía el béisbol menor, fundamentalmente.

Al día siguiente, viernes regresé al Club y entregué los certificados de asistencia a los niños de la Escuela de Béisbol.

Hasta aquí fue mi relación con el béisbol de Santo Domingo y pensándolo bien, creo que falta mucho por hacer, ojalá que tengan la visión de verlo y de ejecutarlo.

También sé que me equivoqué en muchas cosas, pero debe quedar claro que nunca actué de mala fe con nadie, pues mi intención fue hacer de cada joven lo mejor, tanto en lo deportivo como en lo humano”, Dr. Félix Murillo Morales

Una anécdota que nos unió más

“Por esta época ocurrió uno de los hechos que lo relato aquí sólo porque creo que unió más al grupo de pequeños beisbolistas; fue un sábado como a las 11:30 a.m., cuando encontrándonos en la esquina suroeste de la plaza de deportes de la localidad, esperando que terminaran las clases de la escuela para poder entrenar, se pusieron a apañar bolas dos niños con tan mala suerte que uno de ellos tiró mal y la bola se fue suavemente y pegó en la llanta de un auto que estaban sacando de un garaje que está al frente, el dueño del carro se enfureció, cogió la bola y la tiró hacia el sur, por la calle, demostrando muy buen brazo, luego la emprendió conmigo y trató de pelear cosa que no quise hacer, menos delante de los futuros beisbolistas, no por miedo sino por respeto a los niños, el señor se montó en el auto y salió a todo correr.

Creí que la cosa quedaría ahí, pero, qué sorpresa por la misma esquina suroeste entró el cuerpo de policía de Santo Domingo preparados, según los vi para una lucha de muerte, los niños corrieron junto a mí y el jefe de los policías preguntó: quién es el que está jugando béisbol? Yo, dije con voz entrecortada. Él dijo “va a la cárcel pues es un peligro jugar béisbol”. Entonces respondí que nos llevara a todos incluyendo a los niños por supuesto, para que viera lo que iba a pasar.

Cuando escuchó esto seguro recapacitó y dijo que no entrenaran ahí, entonces le dije que estaba bien, lógicamente una vez que se fueron no entrenamos en ese lugar sino en la esquina noreste de la plaza, lugar en donde luego se construyó la cancha de béisbol; pienso que esto fue algo que sirvió para unir mucho más al grupo de pequeños beisbolistas.”, Murillo.

Santo Domingo en el Siglo XXI

La excelente reseña histórica que nos dejó el destacado periodista costarricense y ex jugador de Santo Domingo,  Allan Trigueros fue redactada para el 25 aniversario de nuestra organización a inicios del nuevo milenio, sin embargo once años después ha pasado mucha agua bajo el puente y trataremos de llevar a ustedes la historia reciente de esta gran organización.

 

 

 

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